La mandataria destacó que el exembajador negó tener indicios de nexos criminales.
Durante su conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó como «muy interesantes» las declaraciones recientes del exembajador estadounidense Ken Salazar, en particular las relacionadas con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. La mandataria subrayó que Salazar afirmó no haber tenido ningún indicio de vínculos entre el gobernador y el crimen organizado.
La presidenta también hizo referencia a los comentarios de Salazar sobre el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien, según el exdiplomático, actuó sin indicios de protección hacia grupos delictivos durante su gobierno. Sheinbaum reconoció, además, que la relación entre López Obrador y Salazar atravesó un periodo de tensión tras la detención del exlíder del Cártel de Sinaloa.
«Fue público que se puso en pausa la relación con el embajador por la posible injerencia de Estados Unidos», expresó la mandataria. Sheinbaum también señaló posibles contradicciones entre las declaraciones de Salazar y la difusión pública de la aeronave empleada para trasladar a Ismael «El Mayo» Zambada hacia Estados Unidos.


