Vallas metálicas y vigilancia policial rodearon el Madison Square Garden ante la posible boda de Taylor Swift y Travis Kelce, aunque ninguna de las partes lo ha confirmado oficialmente.
Un amplio operativo de seguridad transformó este jueves al Madison Square Garden en un espacio fuertemente resguardado, luego de que trascendiera que ahí se celebraría la boda de Taylor Swift y Travis Kelce. Vallas metálicas rodearon el recinto para restringir el paso peatonal, mientras la policía de Nueva York vigilaba la zona y el tránsito vehicular se intensificaba.
Aunque ni la cantante, ni el jugador de los Chiefs, ni los invitados han confirmado el evento de manera oficial, todo apunta a que el recinto albergó un cóctel previo este jueves, además de la recepción programada para el viernes. Dado que debajo del inmueble se encuentra la principal estación de trenes de la ciudad, conectada también con el metro, se instalaron vallas adicionales para encauzar a las personas hacia los andenes.
Camiones descargaron mobiliario tipo periqueras hacia el interior del recinto, mientras que sobre la calle 32 se instaló una carpa para el ingreso vigilado de camionetas con vidrios polarizados. La curiosidad de turistas y transeúntes llevó a varios a preguntar sobre el motivo del operativo, recibiendo como respuesta de algunos oficiales que se trataba de la boda de Taylor Swift.


