“Es una bomba de tiempo, además de los altos costos de operación de las empresas y los seguros para la carga se elevan sustancialmente, por lo que es un área de oportunidad para crecer y atender la demanda de transporte de carga refrigerado”, comentó.
Recordó que hay una falta del 25% al 40% en los almacenes de la cadena de frío en México, a pesar de la inversión y de que grandes empresas del ramo han modificado los esquemas vendiendo cierto tipo de espacio se utilice o no.
“La infraestructura de frío no está adecuadamente distribuida, concentrándose en las regiones del Centro, Bajío y Norte, por lo que en el Sur-sureste hay cero servicios de almacenamiento en frío”, comentó.
Señaló que la cadena de frío entre Estados Unidos y México se desarrolla más allá de los productos alimenticios, siendo los sectores químico-farmacéutico, principalmente veterinarios, cosméticos y electrónica, los que tienen potencial de movimiento por la sensibilidad a las temperaturas.


