El equipo de Šprajc descubrió Minanbé, ciudad maya del Clásico Tardío-Terminal en Calakmul, con un templo de más de 13 metros, estelas con glifos fechadas en 849 y 14 monumentos; el hallazgo concluye tres décadas de exploración.
El nombre lo dice todo: Minanbé, en maya, significa «no hay camino», y la expedición que dio con ella lo comprobó. Arqueólogos mexicanos y eslovenos dirigidos por Ivan Šprajc tuvieron que abrirse paso a machetazos por cinco kilómetros de selva campeche y luego caminar otros cinco bajo el sol para verificar en tierra lo que las imágenes LiDAR ya habían revelado desde el aire: un asentamiento de 15 hectáreas con plazas, templos, palacios, terrazas y canalizaciones hidráulicas de más de mil años de antigüedad.
La ciudad, ubicada en la Reserva de la Biosfera de Calakmul, alcanzó su apogeo en el periodo Clásico Tardío-Terminal y forma parte de las Tierras Bajas Mayas Centrales, una región que albergó entre 9 y 11 millones de personas entre los años 600 y 900. Entre sus estructuras destacan un templo piramidal de estilo Río Bec que supera los 13 metros de altura y la Estela 1, con una escena de decapitación y el registro del año 849, lo que permite situar parte de los monumentos en el Clásico Terminal, cerca del abandono regional en el siglo X.
El hallazgo, divulgado por el INAH, corona tres décadas del proyecto de reconocimiento arqueológico de Šprajc en la región. El equipo documentó 14 monumentos, algunos con jeroglíficos e iconografía, y una serie de altares redondos y rectangulares que fueron alterados intencionalmente en tiempos prehispánicos.


